Guía y consejos de viaje de este vídeo
Wanderlust Rosie viaja desde Guangzhou hasta Pekín en enero y después hace una parada en Chongqing. En Pekín se aloja en un Hampton by Hilton con robot de servicio y prueba un desayuno con tang. Recorre Shahi Market, uno de los mercados más grandes de la ciudad, donde prueba frituras blancas y caña de azúcar. Entra en un local de hamburguesas y apoya una cafetería atendida por personas con discapacidad auditiva. También pasa por Walmart para ver decoraciones del Año Nuevo chino. Más tarde va a una clase de Wing Chun, reservada por 35 yuanes mediante una aplicación local, y termina con hambre en un restaurante de ramen. A la mañana siguiente, cerca de las siete, visita un mercado, compra costillas de cerdo para una sopa y come un bao al vapor que le sirve para calentar las manos. En el Parque Olímpico alimenta a los ciervos y observa cómo los liberan para que recorran el recinto. Después compra alimentos en el Sam’s Club más grande de Asia y gasta alrededor de 1.000 yuanes. En una cocina común prepara curry de pollo y sopa de rábano, e invita al personal del hotel cuando sus invitados previstos no aparecen. También visita una feria del Año Nuevo chino, pasea por Shichahai y ve el lago helado. Antes de dejar Pekín, compra una caja sorpresa de Miniso y obtiene un oso en vez del tiburón que quería. En Chongqing pasa por el Monumento a la Liberación y Hong Ya Dong.
Más sobre este vídeo:(Publicado el 2026-02-02)

Invierno en Pekín: mercados y Wing Chun
Wanderlust Rosie viaja desde Guangzhou a Pekín durante un enero frío. Después del tránsito por el aeropuerto, llega a un Hampton by Hilton con una habitación cómoda y un robot de servicio. Prueba el desayuno del hotel, que incluye tang, y sale hacia Shahi Market, uno de los mercados grandes y conocidos de la ciudad. Allí prueba frituras blancas por 50 centavos y compra caña de azúcar. Más tarde encuentra un local pequeño de hamburguesas con cerveza artesanal, pide chocolate caliente y visita una cafetería atendida por personas con discapacidad auditiva, a quienes apoya durante una pausa para entrar en calor.
También pasa por Walmart, donde ve adornos del Año Nuevo chino, aunque la distribución de la tienda le parece peculiar. Luego se instala en un apartamento céntrico con cocina pequeña. Se separa de su acompañante para ir a una clase de Wing Chun, que reserva por 35 yuanes en una aplicación local. La clase le resulta interesante, pero después tiene hambre y busca un restaurante de ramen, donde las porciones son grandes. Un baño caliente en el apartamento se convierte en su mejor remedio contra el frío.
A la mañana siguiente sale alrededor de las siete para conocer un mercado matutino. Compra costillas de cerdo para preparar sopa más tarde. Aunque algunas paradas abren avanzada la mañana, disfruta del ambiente tranquilo y compra un bao al vapor que también usa para calentarse las manos. Después visita un parque de ciervos en el Parque Olímpico. Alimenta a los animales y observa cómo los ciervos, que al principio estaban dentro de un recinto, salen a caminar libremente.
Sam’s Club, cocina común y Chongqing
Rosie entra en el Sam’s Club más grande de Asia y gasta alrededor de 1.000 yuanes en productos. La compra le permite preparar comida en una cocina común del alojamiento. Cocina curry de pollo y sopa de rábano, e invita al personal del hotel cuando las personas que esperaba recibir no llegan. La cocina compartida se convierte en una ocasión para conversar con trabajadores y otros viajeros mientras prueba ingredientes locales.
También visita una feria agrícola del Año Nuevo chino y explora Shichahai, donde encuentra un lago congelado y actividades de invierno. Antes de irse, pasa por Miniso y compra una caja sorpresa. Esperaba encontrar una figura de tiburón, pero le toca un oso. El viaje incluye una breve parada en Chongqing, donde contempla el Monumento a la Liberación y Hong Ya Dong, una estructura que le recuerda a El viaje de Chihiro. El invierno en Pekín mezcla mercados, comida, entrenamiento, compras y encuentros que cambian el ritmo de la visita.
Preguntas frecuentes (desde la experiencia del viajero)
- P: ¿Qué fue lo mejor que comiste en el mercado matutino?
- R: Mi favorito fue el bao al vapor, que me sirvió para calentar las manos y el estómago mientras recorría el mercado.
- P: ¿Cuánto gastaste en Sam’s Club?
- R: Gasté alrededor de 1.000 yuanes en total. Es una cantidad considerable, aunque el carro quedó completamente lleno de productos.
- P: ¿Qué experiencia te sorprendió más?
- R: La clase de Wing Chun por 35 yuanes y el robot de servicio del hotel fueron sorprendentes. También lo fue ver a los ciervos salir a recorrer el parque.
- P: ¿Qué tiempo hacía en Pekín?
- R: Hacía mucho frío. Cerca de las siete de la mañana la temperatura estaba por debajo de cero, me dolía la nariz y las verduras del mercado parecían congeladas.
