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Un mismo cielo, un mismo sueño.

Tren nocturno a Mohe: una ruta ártica de 17 horas en China

17 horas en un tren cama ártico a -40 °C: viaje a la frontera con Rusia

Destino:ChinaProvincia:HeilongjiangCiudad:Harbin

17 horas en un tren cama ártico a -40 °C: viaje a la. Este lo grabó Soph. Mira el viaje completo y consulta en esta página los datos de la grabación y los destinos.

Soph y Michelle cruzan China en un tren cama y afrontan frío extremo camino a Mohe.

--- Soph
24/6/2023, Verano en China

Guía y consejos de viaje de este vídeo

Soph y Michelle recorren más de 3.000 kilómetros en un tren cama desde el sur de China hasta Mohe, la localidad más septentrional del país. El viaje dura 17 horas e incluye frío de hasta 30 grados bajo cero, un vagón muy caliente y ventanas congeladas. Como no hay coche restaurante, cenan fideos instantáneos. También comparten momentos amables con otros pasajeros y despiertan con un paisaje nevado al amanecer. La llegada a Mohe culmina esta experiencia ferroviaria invernal y transcontinental.

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Más sobre este vídeo:(Publicado el 2023-06-24)

17 horas en un tren cama ártico a -40 °C: viaje a la frontera con Rusia

Tren nocturno a Mohe: viaje de 17 horas hacia el norte

Soph y Michelle emprenden un trayecto en tren cama desde el sur hasta Mohe, la localidad más septentrional de China. Antes ya han recorrido más de 3.000 kilómetros y pasado por Hangzhou, Shanghái, Pekín y Harbin. La anticipación aumenta al subir al tren, donde hay una multitud tratando de encontrar sus plazas. El frío exterior alcanza los 30 grados bajo cero en el relato, mientras el interior del vagón está muy caliente. Soph cuenta que lleva tres pares de pantalones para protegerse del frío.

La distribución del tren presenta sus propias dificultades. Les cuesta acceder a sus pertenencias en la litera superior y no hay coche restaurante, por lo que preparan fideos instantáneos para cenar. Las ventanas se congelan y el uso del baño resulta complicado porque hay problemas con el agua en el frío. En otros compartimentos, una iluminación parecida a la de una discoteca añade una escena inesperada al recorrido.

Paisajes nevados y encuentros a bordo

El viaje también permite observar la vida cotidiana de otros pasajeros. Soph y Michelle conversan con ellos y encuentran curiosidad y amabilidad. Esos encuentros hacen que las 17 horas no sean solo un traslado, sino una experiencia compartida. Durante la noche se apagan las luces y, al amanecer, el paisaje cubierto de nieve transforma el trayecto en una especie de tren Polar Express de la vida real.

Las viajeras muestran la diferencia entre el frío del exterior y el calor del vagón, y se adaptan a condiciones poco habituales. Para un trayecto largo, conviene llevar aperitivos y bebidas, ya que las opciones de comida pueden ser limitadas y los fideos instantáneos son una alternativa popular. Vestirse por capas ayuda cuando la temperatura cambia entre dentro y fuera. En invierno, prepárate para frío extremo y lleva artículos de aseo propios porque los baños pueden ser básicos.

Al llegar a Mohe, las viajeras terminan una ruta que cruza el país y muestra paisajes invernales. También recomiendan pensar con antelación cómo cambiarse de ropa al llegar, después de llevar varias capas durante el trayecto. La llegada al norte es el cierre del viaje y una culminación de la experiencia, con los encuentros y las vistas del amanecer entre sus recuerdos principales.

La ficha del vídeo indica que el título menciona 40 grados bajo cero, mientras que el relato del trayecto describe 30 grados bajo cero.

Preguntas frecuentes (desde la experiencia del viajero)

P: ¿Cómo fue viajar en un tren cama con 30 grados bajo cero?
R: Fue una locura. Afuera hacía muchísimo frío, pero dentro del tren hacía un calor tremendo. Llevaba tres pares de pantalones.
P: ¿Qué momento del viaje recuerdas más?
R: Probablemente despertarme y ver el hermoso amanecer sobre un paisaje invernal nevado. Era impresionante.
P: ¿Cuáles fueron las mayores dificultades?
R: Usar el baño fue difícil porque todo estaba congelado. También costaba sacar las cosas de la bolsa desde la litera superior.
P: ¿Qué comida había en el tren?
R: Comimos sobre todo fideos instantáneos porque el tren no tenía coche restaurante. No era lo ideal, pero funcionó.
P: ¿Qué consejo darías a quienes quieran hacer un viaje parecido?
R: Vístete por capas, lleva aperitivos y prepárate para baños básicos. Aun así, es una aventura increíble y merece mucho la pena vivirla.

Vídeo de viaje anterior:

Tren nocturno a Mohe: una ruta ártica de 17 horas en China

Tren nocturno a Mohe: Soph y Michelle cruzan China en invierno entre frío extremo, encuentros con pasajeros y paisajes nevados al amanecer.