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Un mismo cielo, un mismo sueño.

Primer día familiar en Shanghái: templos, Bund y comida

Primera vez en China: una familia estadounidense en Shanghái

Destino:ChinaCiudad:ShangháiPoblación: 24.9 millones

Primera vez en China: una familia estadounidense en Shanghái. Este lo grabó Adam and Linds. Mira el viaje completo y consulta en esta página los datos de la grabación y los destinos.

Adam And Linds recorren Shanghái con sus tres hijos en su primera visita.

--- Adam and Linds
1/8/2026, Verano en China

Guía y consejos de viaje de este vídeo

Shanghái era el destino que Adam And Linds llevaban tiempo deseando conocer, y el primer día les trajo sorpresas. Vieron el Templo del Buda de Jade y el horizonte desde un observatorio gratuito en el piso 87, probaron dumplings, caminaron bajo la lluvia por el Jardín Yuyuan y tomaron cerveza Tsingtao durante un crucero al atardecer. Con sus tres hijos, encontraron una ciudad más segura y amable de lo que indicaban las advertencias y ya planean volver.

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Más sobre este vídeo:(Publicado el 2026-08-01)

Primera vez en China: una familia estadounidense en Shanghái

Primer día en Shanghái con niños

China era el país sobre el que Adam And Linds habían recibido más advertencias, casi todas de personas que nunca habían estado allí. Llegaron a Shanghái con sus tres hijos y un tránsito sin visado de 240 horas, casi sin dormir. Hacia las 3:30 de la madrugada pudieron acostarse; unas horas después salieron con Jenny's Tours para conocer la ciudad. En el Templo del Buda de Jade, la familia observó detalles ornamentales que apenas cabían en la cámara. La guía explicó que el famoso Buda de jade es mucho más pequeño que el Buda de mármol con el que muchos visitantes lo confunden; incluso TripAdvisor los había confundido durante años.

Vieron máquinas expendedoras que funcionan con códigos QR y no tienen botones, y encontraron comida conocida en McDonald's al otro lado de la calle. En el piso 87 del Park Hyatt hay un bar y observatorio gratuito desde el que se ve el horizonte, incluida la Torre de Shanghái, sin pagar una entrada costosa. Es una alternativa práctica a los billetes caros de las plataformas de observación. En el Bund recorrieron el antiguo banco HSBC. Los mosaicos habían quedado cubiertos con yeso y volvieron a descubrirse cuando este empezó a desprenderse años después.

Dumplings, lluvia y crucero por el río

En el almuerzo aprendieron cómo comer dumplings de sopa: poner uno en una cuchara, darle la vuelta, beber primero el caldo, soplar y comerlo entero. Los niños se hicieron amigos de la guía Peggy mientras conversaban sobre la lluvia, que empapaba todo pero refrescaba el ambiente. El mercado cercano les pareció turístico, aunque no estaba lleno de tiendas que vendían recuerdos idénticos. También descubrieron un mercado local donde los dueños de restaurantes entregan juguetes con cada comida, una costumbre que encantó a los niños. La lluvia no les impidió llegar al Jardín Yuyuan. Con paraguas visitaron los pabellones clásicos, los detalles tallados y el mercado exterior, turístico pero sin tantas tiendas de recuerdos repetidas. También encontraron un mercado local donde los dueños de restaurantes entregan juguetes con las comidas, algo que encantó a los niños.

Al atardecer, las nubes se abrieron para el crucero. En la cubierta superior casi vacía, Adam And Linds tomaron cerveza Tsingtao y aprendieron que ganbei significa beber hasta el fondo, no solo brindar. Observaron cómo se iluminaban los tres edificios más altos de Shanghái mientras el sol se ponía. Adam dijo que las noticias sobre China le habían parecido exageradas: se sintieron seguros caminando a las tres de la mañana y la ciudad fue más acogedora de lo esperado. Antes de terminar la noche ya planeaban visitar un pueblo acuático, hacer un recorrido gastronómico de Lost Plate, ir a Shanghai Disney y quizá volver a Pekín para ver la Gran Muralla y los Guerreros de Terracota. En su primera parada de viaje, la familia de cinco quedó con ganas de regresar.

Preguntas frecuentes (desde la experiencia del viajero)

P: ¿China era tan insegura como decían?
R: Caminamos a las tres de la mañana tras aterrizar y nunca nos sentimos inseguros. La mayoría de las advertencias venían de personas que no habían estado aquí; después del primer día, Shanghái ya nos parecía una ciudad estupenda.
P: ¿Cómo se comen los dumplings de sopa sin quemarse?
R: Pon uno en la cuchara, dale la vuelta, sopla, bebe primero el caldo desde arriba y luego come el dumpling entero. El caldo está muy caliente, así que no te saltes el paso de soplar.
P: ¿Hay que pagar para ver el horizonte de Shanghái?
R: No. Fuimos al bar y observatorio gratuito del Park Hyatt Shanghái, en el piso 87. Desde allí vimos la Torre de Shanghái y otros rascacielos sin gastar mucho, una alternativa inteligente a pagar una entrada cara para un mirador.
P: ¿Qué les sorprendió más del primer día?
R: Lo que más nos sorprendió fue lo segura, agradable y acogedora que se sentía la ciudad. Llevaba mucho tiempo queriendo visitar China y, al terminar el crucero, ya planeaba regresar para conocer Pekín y los Guerreros de Terracota.

Primer día familiar en Shanghái: templos, Bund y comida

Vive un primer día en Shanghái con niños: Templo del Buda de Jade, vistas gratuitas, Jardín Yuyuan, dumplings y un crucero al atardecer.

Lugares que aparecen en este vídeo: El Bund、Gran Muralla