Guía y consejos de viaje de este vídeo
Nick y Mathilde, del proyecto Next Meridian Expedition, recorren los desiertos helados del oeste de China en su Land Rover Defender junto a dos viajeros locales. La ruta pone a prueba al grupo: pasan noches a −15 °C, se rompe una línea de combustible y atraviesan un pueblo fantasma congelado. También encuentran hospitalidad inesperada. Una familia de pastores los invita a cenar cordero y té con mantequilla; una abuela tibetana trenza el pelo de Mathilde y un joven coloca una pegatina de la bandera china en el coche. El viaje queda marcado tanto por las dificultades del terreno como por esos encuentros espontáneos.
Más sobre este vídeo:(Publicado el 2026-03-21)

Viaje por el oeste helado de China
Nick y Mathilde, de Next Meridian Expedition, comienzan este episodio en Zang, una localidad del norte cercana a la frontera con Mongolia. Se reúnen con dos viajeros locales: Story, que pasa seis meses al año en la carretera, y Shay, que viaja por primera vez y está entusiasmado. Los tres forman un convoy para afrontar juntos las normas de viaje y el terreno helado. Frente a un templo intentan hacer girar una gran rueda de oración. Necesitan toda su fuerza, pero el esfuerzo termina en risas y en un momento de intercambio cultural.
Al subir a la cordillera Shinh High, las montañas rojas se vuelven grises, se acumula la nieve y los acantilados parecen más imponentes. A 3.800 metros encuentran un arroyo congelado. Nick y Mathilde aceptan el reto absurdo del día: cruzar el hielo a pie. Resbalan y acaban con la ropa mojada, aunque la situación refuerza la camaradería del grupo. El convoy piensa evitar un túnel local y tomar un paso de montaña, pero una inspección con dron revela nieve profunda y sin huellas. Deciden regresar y no arriesgarse. Al otro lado del túnel entran en los duros valles altos de Qinghai.
El Defender de Story empieza a hacer un ruido fuerte en una rueda delantera, posiblemente por un rodamiento, así que se desvían hasta un mecánico a 80 kilómetros. La policía detiene al convoy. Los agentes se preocupan más por la seguridad en altura que por imponer multas. El grupo entiende que esos valles están muy regulados: antes se prohibía la entrada a extranjeros, pero viajar con personas locales les permite pasar. Como no pueden acampar por libre, Story los lleva a la casa de un agricultor. Esa noche la temperatura baja a −15 °C. Duermen en el patio y conocen la propiedad, que tiene un huerto, invernaderos de vidrio y una cocina pequeña. El señor Ma pertenece a la comunidad musulmana hui y está ayunando durante el Ramadán. Les regala pan tradicional y les cuenta que es agricultor y tiene tres hijas.
Viaje por el lago Qinghai congelado
A la mañana siguiente, el Albatross no arranca. Nick y Mathilde habían usado diésel normal en vez de diésel para −35 °C, y el frío ha espesado el combustible en las líneas. Echan agua caliente sobre ellas; el truco funciona y el motor vuelve a ponerse en marcha. Se despiden del señor Ma y parten hacia el lago Qinghai, uno de los mayores lagos salados de gran altitud del planeta. Está completamente congelado y, por primera vez, conducen sobre una superficie de hielo. El coche se desliza y gira mientras ellos se ríen y comparan la experiencia con su sueño aún no realizado de viajar a Alaska. Un hombre local cruza el hielo caminando con una vaca. Nick comenta que se siente vivo y que le gusta la dificultad de respirar. Un hombre local cruza el hielo a pie con una vaca. Nick dice que se siente vivo y que le gusta la dificultad de respirar.
Después de pasar por una localidad abandonada en un 90 %, con fábricas derrumbadas y paneles solares, por fin ven el lago: una extensión helada rodeada de dunas y pastizales. El reto es hallar un lugar para acampar que no esté cercado. Un coche local los adelanta, sus ocupantes los saludan con entusiasmo y luego se detienen. El conductor los invita a acampar en las tierras de su familia. La familia de pastores los recibe en casa y comparte con ellos cordero, empanadillas de carne de res y té con leche y mantequilla. El fuego se alimenta con estiércol de oveja seco, que arde bien y no desprende olor. La abuela trenza el pelo de Mathilde, que acaba con aspecto de vaquera tibetana. El hijo joven de la familia estudia medicina china, teje con lana de yak y coloca una pegatina china en el Defender.
La emoción de la velada casi hace que olviden que el coche de Story vuelve a fallar. La línea de combustible se ha obstruido y tienen que remolcarlo hasta la ciudad siguiente. En un taller especializado en Land Rover esperan noticias. Pese a la avería, Nick se pregunta cómo habrían creado recuerdos así de no haber viajado. El episodio termina con un Defender menos en el convoy, pero el grupo sigue avanzando por las grandes carreteras de China. El episodio termina con un Defender menos en el convoy, pero el grupo sigue adelante por las carreteras de China.
Preguntas frecuentes (desde la experiencia del viajero)
- P: ¿Qué fue lo más difícil de conducir con tanto frío?
- R: El coche no arrancó a −15 °C porque usamos diésel normal en vez de diésel para −35 °C. Tuvimos que echar agua caliente sobre las líneas de combustible para ponerlo en marcha.
- P: ¿Cómo encontraron un lugar para acampar?
- R: Un coche local nos adelantó, nos saludó y se detuvo para invitarnos a acampar en las tierras de su familia. La invitación surgió de forma totalmente espontánea.
- P: ¿Qué experiencia cultural les sorprendió más?
- R: Cenamos con una familia de pastores. Alimentaban el fuego con estiércol de oveja seco, que ardía sin olor, y la abuela también trenzó el pelo de Mathilde.

